¿Cómo reducir el time-to-hire (tiempo para contratar) sin perder el toque humano?
- Santiago Barragán
- hace 1 día
- 4 Min. de lectura
El mercado laboral actual está más competitivo que nunca, para retratarlo, imagina este escenario: ”Se encuentra al candidato perfecto para esa vacante crítica que lleva semanas abierta, su perfil es impecable, la primera llamada fue un éxito y estás listo para avanzar. Sin embargo, entre que se coordina la agenda del jefe de área, se responde correos acumulados y revisa los otros 150 currículums que entraron durante ese tiempo, pasan días. Cuando finalmente se llama para la siguiente fase, ocurre la mala noticia y ya aceptó la oferta de la competencia.”

Los procesos de reclutamiento y selección se enfrentan a una paradoja constante, por un lado, las empresas exigen reducir el time-to-hire (tiempo de contratación) al mínimo para no perder dinero con puestos vacíos, por el otro, los candidatos demandan un trato más cercano, empático y transparente, el equilibrio entre la agilidad y el trato humano es clave para atraer el mejor talento, por eso en Sinergy & Lowells, le contamos.
¿Qué es el Time-to-Hire y cómo medirlo correctamente?
El time-to-hire o tiempo de contratación es el lapso entre el inicio del proceso de contratación y una oferta de trabajo firmada, la fecha de inicio específica para realizar el cálculo puede variar dependiendo del proceso de contratación, pero generalmente comienza el día desde que se publica la oferta online.
Este periodo engloba todas las actividades de reclutamiento y selección, incluyendo la búsqueda, el perfilamiento, la evaluación, la entrevista, etc, el tiempo de contratación es representado por el número de días que pasan durante este proceso.
El gran dilema de los Recursos Humanos: Velocidad vs. Empatía
En la actualidad, las empresas buscan ejecutar todo en el menor tiempo posible, desde proyectos y estrategias hasta procesos de contratación que trata este artículo. No obstante, uno de los principales retos para el área de recursos humanos es encontrar un equilibrio entre la rapidez que demanda el reclutamiento y la atención empática que esperan los candidatos durante el proceso de selección.
Para lograrlo, resulta fundamental contar con una adecuada planificación y apoyarse en herramientas digitales que automaticen y agilicen las tareas manuales más repetitivas. Esto permite optimizar tiempos y, al mismo tiempo, brindar una experiencia más cercana, humana y positiva a quienes se postulan.
El costo invisible de un tiempo para contratar demasiado largo
El costo invisible es la suma silenciosa de todo lo que se pierde mientras el proceso avanza lentamente, por ejemplo, la productividad que el equipo no tiene porque carga con una silla vacía, el candidato ideal que aceptó otra oferta mientras sucedía el proceso, la percepción de marca empleadora que se erosiona con cada correo que nunca llegó, y la energía de los reclutadores atrapados en tareas administrativas en lugar de construir relaciones y se acumulan de tres formas concretas:
Costo para el negocio: Cada día sin cubrir el rol es un día de capacidad reducida, decisiones postergadas o carga redistributiva sobre el equipo existente.
Costo para el candidato: La incertidumbre prolongada genera desconexión emocional, el candidato que hoy está entusiasmado, mañana ya está en otra conversación.
Costo para el equipo de talento: Los procesos lentos suelen ser procesos manuales y los procesos manuales consumen el tiempo que debería destinarse a lo que ningún software puede reemplazar: escuchar, intuir y conectar con personas.
El secreto del reclutamiento moderno: ¿Qué automatizar y qué humanizar?
La pregunta no es si usar tecnología o no, la verdadera pregunta es ¿dónde poner a las personas y dónde poner las máquinas? para que cada una haga lo que mejor sabe hacer, el error más común en los equipos de talento no es automatizar demasiado, es automatizar lo equivocado.
La regla de oro: Automatiza procesos, humaniza momentos.
Cada etapa del reclutamiento tiene una naturaleza distinta, algunas son transaccionales, es decir, mueven información de un punto a otro, otras son relacionales, las cuales construyen confianza, revelan carácter, generan conexión. Confundirlas es el origen de procesos que se sienten fríos, lentos o, paradójicamente, ambas cosas al mismo tiempo.

En sí, este apartado se puede resumir en esta simple frase: ¿Qué automatizar? Todo lo que no requiere empatía. ¿Qué humanizar? Todo lo que construye o rompe confianza.
Software de Reclutamiento y Selección ATS: Automatizar el proceso para humanizar el propósito
Frente a las exigencias actuales del mercado laboral, agilizar los procesos de reclutamiento y selección se ha convertido en una prioridad para las empresas. Contar con un Software ATS permite optimizar cada etapa de la contratación mediante la automatización de tareas, la centralización de información y una gestión más rápida y eficiente de los candidatos.
En Sinergy HCM, contamos con un Sistema ATS diseñado para acelerar y fortalecer los procesos de selección, facilitando la identificación del mejor talento en menos tiempo, mejorando la experiencia del candidato y aportando mayor eficiencia, organización e innovación a la gestión de talento humano.

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